“Como te quiero Buenos Aires, sabés cómo te conozco”, vociferó cerca del final, en esa construcción entre hijo adoptivo rebelde y encantador. Y lo ratificó en el posteo una vez finalizado el concierto, poniendo en palabras y emociones eso que se desprendía desde el escenario: “¡Nunca voy a olvidar esta noche! ¡Este concierto! Me sentí más vivo que nunca", escribió junto a fotos y videos que documentaban la noche.
Allí, el rosarino enumeró de manera urgente las sensaciones que le había dejado el show. “Amor, rabia, relajo, energía, pelea callejera, espectáculo, antropología porteña, el mundo vibrante, dopaminas y endorfinas en pugna y en abrazo perpetuo”. Y, antes de agradecer a su banda y su equipo técnico, concluyó con una frase que sintetiza su vínculo con la capital: “Me encantás Buenos Aires, porque sos reloca y zarpada”.
Queda claro que no es la primera polémica de Fito Páez y tampoco será la última. Y a esta altura cabe pensar que el músico disfruta que sea así. Para el público, como siempre, la opinión estará dividida, entre quienes hayan valorado con aplausos o silencio respetuoso y entre quienes se hayan opuesto, desde los silbidos o la indiferencia. Unos y otros coincidirán en que no fue una noche más la del 20 de mayo de 2026 en el Movistar Arena, que desde la admiración o la bronca fueron parte de la historia. Y el tiempo, como siempre, será quien se encargará de juzgar.