La estética blanca y minimalista dominó toda la puesta, con una escenografía llena de desniveles que les permitió habitar distintas partes del escenario.
Musicalmente, el recital hizo foco en Free Spirits, el álbum que le da nombre a la gira. Sonaron canciones como “No me sirve más”, “Nada nuevo”, “Vida loca”, y “Lo quiero ya!”, que fueron recibidas con euforia por el público.
Pero el dúo también repasó distintas etapas de su carrera. Hubo lugar para los hits de Baño María y Papota, con canciones como “Dumbai”, “Baby Gangsta”, “El Único”, “Impostor”, “Re forro” y “Día del Amigo”, que desataron algunos de los momentos más explosivos de la noche.
Uno de los tramos más impactantes llegó sobre el final del show. Las pantallas mostraron la frase “Terapia de luz roja, para que liberen su espíritu” y, de inmediato, potentes láseres rojos comenzaron a atravesar todo el campo del Arena.
En medio de esa atmósfera futurista, CA7RIEL & Paco Amoroso sorprendieron con un remix que recuperó algunos de los primeros hits de su carrera. “Cono Hielo”, “Jala Jala” y “Ouke” sonaron como una descarga de energía para sus fans más antiguos, que explotaron en pogos y saltos durante todo el bloque.
Después llegó “Lo quiero ya!”, canción durante la cual todos los invitados bajaron a la pasarela para bailar junto a ellos. La escena terminó de convertir al estadio en una fiesta colectiva marcada por el desborde, el humor y la libertad estética que caracteriza al dúo.
El cierre estuvo a cargo de “Beto’s Horns” e “Himno del Mediocre”, dos canciones que funcionaron como broche perfecto para una noche intensa y excesiva. Entre performances teatrales, visuales cinematográficas y una lista de temas demoledora, CA7RIEL & Paco Amoroso dejaron en claro que el universo de Free Spirits recién empieza.