El punto de partida del film es un accidente que en 2024 obligó a Fito Páez a interrumpir parte de su gira y lo enfrentó al límite del dolor físico y emocional. A partir de esa pausa forzada, el músico repasa los vínculos más importantes de su vida, sus éxitos, sus caídas y una reinvención artística que ya lleva más de cuatro décadas, desde un lugar particularmente vulnerable y reflexivo.
Con material de archivo inédito, registros en vivo y conversaciones íntimas, la película construye una mirada cercana y sin filtros. La dirección está a cargo de Matías Gueilburt, amigo personal de Fito y responsable de trabajos como El vendedor de ilusiones: El caso Generación Zoe, Los ladrones: La verdadera historia del robo del siglo y Vilas: Serás lo que debas ser o no serás nada.
Según la sinopsis oficial, la película "observa, escucha, e interactúa con Fito Páez desde una profunda intimidad", con una cámara que actúa casi como testigo invisible durante más de un año de grabaciones, ensayos, giras y presentaciones en distintas ciudades de América Latina, Europa y Estados Unidos. El recorrido también funciona como un viaje por la historia de uno de los grandes artistas de habla hispana, a través de sus amores y desamores, hijos, amistades, excesos, tragedias, fracasos y éxitos.