La combinación de recursos visuales, música en vivo y la fuerza interpretativa de los actores otorga a la ópera rock una dinámica particular, en la que la historia argentina se fusiona con el repertorio de uno de los músicos más influyentes del país. El espectáculo logra así captar la atención de distintas generaciones, invitando a redescubrir tanto los hechos históricos como la potencia de las canciones.
En una reciente charla con Infobae, Elena Roger compartió sus sensaciones sobre el desafío de interpretar un personaje profundamente ligado a la figura de Charly García. “Mirá, te lo digo y me emociona... A mí Charly me toca, me parece exquisito desde todo punto de vista. Primero, su vida, su rebeldía... Yo creo que su rebeldía fue hacia el sistema. Él vino a romper los límites, a mostrarnos la música de otra manera, a mostrarnos qué hace un artista. Un artista baja data del universo y la plasma en el universo donde vivimos. No todos se animan a hacerlo, porque uno puede fracasar. Y de hecho, Charly fracasó, pero no en su totalidad de artista. Nos deja una obra increíble. Es un genio, realmente es un genio”.
Roger explicó que su personaje, Cassandra Lange, lleva el sobrenombre “Charly” porque es una farolera que vive en un mundo de hombres, lo que implica un grado de rebeldía y ruptura con lo establecido. La actriz confesó que en ciertos momentos siente pudor y vergüenza, pues teme faltarle el respeto al músico al jugar con su arte sobre el escenario, pero consideró que se trata de un homenaje legítimo y necesario, vinculado tanto con la historia del país como con la identidad cultural. “Es una ópera rock, casi sin diálogos; la historia avanza por las canciones y lo que hacemos en escena”, detalló.
El testimonio de Roger deja en claro el peso simbólico de interpretar a un personaje inspirado en García bajo la mirada del propio músico: una situación que potencia la emoción y la responsabilidad artística, pero que también refuerza el sentido colectivo del homenaje.
La ovación final, que se desató tras la mención de Elena Roger desde el escenario, selló una noche en la que el homenaje y la celebración cobraron una dimensión especial. La función de Invasiones I: No bombardeen Buenos Aires se transformó, por la presencia de su principal inspirador, en un acontecimiento singular que quedará registrado en la memoria de quienes estuvieron ahí.