«Yo soy tu bandera», escrita por Miguel Abuelo y Cachorro López, es una balada pop con un novedoso saxo a cargo de Daniel Melingo. «Sintonía americana», con los mismos compositores, tiene arreglos novedosos que anticipan lo que vendría después. «Espía de Dios», con música de Bazterrica y letra de Abuelo, precede al cierre del lado 1 con «Cucarachón de tribunal», compuesta por Bazterrica y cantada por el propio autor y Miguel Abuelo.
«Vamos al ruedo», compuesta por la dupla Calamaro-López, da inicio al lado 2. Entonces llega «Mil horas», escrita por Calamaro con su amigo Cuino Scornik y con la voz del primero, transformada en el gran éxito del disco. La canción ha sido reversionada infinidad de veces, por artistas tan dispares como Los Tipitos, Alex Ubago, Rubén Rada, Los Enanitos Verdes, Sindicato Argentino del Hip-Hop y La Sonora Santanera, entre muchos otros.
Sigue «Hermana Teresa», del tándem Abuelo-López, y luego la gran creación de Daniel Melingo: «Chalaman». Es otro de los momentos inmortales del disco, reversionada por Diego Torres para abrir su álbum debut de 1992. El cierre de «Vasos y besos», «Mundos in mundos», es una vieja canción de Miguel rescatada para este proyecto.
Como «La dicha en movimiento» de Los Twist, aunque tal vez con menos desenfado, «Vasos y besos» es un testimonio del momento que se vivía en la Argentina a pocos días del regreso de la democracia. Sin dudas es una joya que acreciente su valor con el paso de los años. La trilogía de discos de estudio con la formación que incluía a Miguel Abuelo, Calamaro, Cachorro López, Bazterrica y Polo Corbella se cerraría un año después con «Himno de mi corazón». Quedaría un registro en vivo y «Cosas mías, de 1986, con una alineación que solo mantendría a Miguel Abuelo y Corbella.